La fortaleza de un sistema de intercambios

En el marco del XXV Congreso Aapresid “Kairós” se realizó el 5to Encuentro Anual Sistema Chacras 2017 “¿Cómo nos preparamos para las demandas del futuro?”. Un panel de expertos compartió las experiencias de la iniciativa. 

El programa Sistema Chacras de Aapresid nace del productor que busca mejorar su sistema productivo. La necesidad de incorporar nuevos conocimientos y la valoración de la experiencia hace de Chacras un sistema de intercambio que sigue creciendo. Al cierre de la conferencia se firmó un nuevo convenio entre Aapresid y el INTA.

Mediante una disertación que afirmó el espíritu del Sistema Chacras como sistema colaborativo, Marcelo Torres, integrante de Aapresid, explicó la evolución de estos años de trabajo junto al INTA y a AACREA. “Chacras es un sistema que busca desarrollar y acercar nuevas tecnologías de campo al productor. Combina el conocimiento práctico del productor (su experiencia) con el conocimiento científico de instituciones como INTA o diferentes universidades. Hay Chacras de sistemas de producción mixta (agrícola ganadero), hay Chacras de producción en Bragado, en Chivilcoy, en Pergamino, donde se ve cómo se hace el sistema más sustentable, más productivo, donde se trata el manejo del agua, como en Justiniano Posse, o se mejoran los suelos en el norte de Patagonia”.

Recordando los procesos por los que han pasado enumeró: “Primero en Chacras se empezó a trabajar sobre un problema específico; luego detectamos que había que trabajar sobre sistemas de producción y en este nuevo caso (firma del nuevo convenio) vemos sistemas de valor agregado y cómo le agregamos valor a lo que hacemos. Su desarrollo de trabajo será en Buenos Aires, al sur de donde se ubica el INTA Balcarce”.

Las mejoras de las que hablan los miembros de Sistema Chacras tienen que ver con aquellas que incluyen a toda la población, pensando a la producción abierta al conocimiento y en forma interdisciplinaria, con el uso de las tecnologías y mediante la siembra directa. El programa articula el conocimiento empírico del hombre de campo con el conocimiento científico. “Las demandas del futuro se presentan en todo ámbito y todas deben ser tenidas en cuenta: las ambientales, la económicas, las tecnológicas y productivas. No hay un campo de conocimiento que pueda dar respuesta a todas estas demandas. Por eso abordamos un panel que pueda abarcar  alguno de ellos desde distintos ángulos. Tenemos que sostener ciertos recursos que nadie puede hacerlo solo.”, afirmó Torres.

Luego dio paso a la exposición de Fernando Andrade de la Estación Experimental del INTA Balcarce, quien abordó la problemática del futuro afirmando que “el desafío principal que tenemos es satisfacer las futuras demandas y paralelamente reducir el impacto ambiental”.

Andrade explicó que la producción va de la mano con el impacto ambiental. “El impacto de la agricultura genera inundaciones, degradación del suelo, deforestación, conflictos con el agua y riesgo para la salud por los agroquímicos”, dijo. Entonces se preguntó cómo satisfacer las demandas cuidando el ambiente y dio algunas pautas a saber: que el aumento de la producción no puede pasar por la superficie cultivada; que hay que mantener el nivel de productividad manteniendo la eficiencia; y que hay que utilizar la tecnología de conocimiento. El mejoramiento genético, el conocimiento del ambiente para manejar los cultivos donde hay aprovechamientos del conocimiento aplicado. Los dobles cultivos son un ejemplo. “Conocemos el tema de las rotaciones y el cultivo del suelo, el recurso de las pasturas. Además las buenas prácticas de la fertilización que deben más que pensar en el plaguicida pensar en el criterio de la plagas para decidir la aplicación”, expresó.

Su exposición, con la mirada puesta en el futuro dejó sentadas tres bases fundamentales: Hay que satisfacer futuras demandas, cuidar el medioambiente y hacer un desarrollo inclusivo. Para ello, la colaboración entre distintos actores fue realzada debido a la sinergia que genera el intercambio.

A su turno, César Belloso, ex presidente de Aapresid, hizo un repaso de lo que sucedió en estos 25 años, donde la mirada entonces estaba puesta en los recursos tecnológicos para mejorar la productividad y comparó con el presente: “Hoy la demanda de la sociedad reclama el menor impacto ambiental. Lo que ha hecho Aapresid es tener la innovación como motor. Innovar es aprender permanentemente y estar dispuesto a mejorar, salir dela zona de confort para tomar una decisión”.

“De ahora en más el gran desafío que tenemos es satisfacer la demanda pero paralelamente reducir el impacto ambiental. Tiene que haber un cambio cultural muy grande. En lugar de pensar en cómo minimizar el impacto ambiental tenemos que saber cómo dejar una huella positiva”, dijo Belloso.

El siguiente disertante fue el director nacional de INTA Héctor Espina, quien apuntó a la necesidad de alcanzar a la tecnología que se muestra tan veloz en estos días que no nos deja tiempo de adaptarnos a ella. “Perdemos datos por no saber utilizarlos. Llevemos esto a la producción y a nuestros propios desafíos. Hoy no vamos a poder sobrevivir si no apostamos al trabajo interdisciplinario, esto es ya un imperativo, con la participación pública – pública y público –  privado. De esa manera los procesos de innovación se generan y se aceleran”, dijo.

Finalmente el presidente del INTA, Amadeo Nicora dedicó sus palabras al desafío político de hacer que todo el caudal de conocimiento tenga llegada a la gente. “Nos planteábamos tres líneas de trabajo desde el Ministerio. Construimos con el INTA una verdadera política de Estado. Una de las líneas fue trabajar para que esto siga siendo así. Otra línea de trabajo fue el nuevo nombre de Ministerio de Agroindustria. Es un mandato institucional de trabajar fuera de los sistemas y encontrar la manera de agregar valor y que esto nos sirva para nuestro territorio. Otra línea de trabajo fue dotar capacidad de pensamiento prospectivo a través de la capacitación dentro y fuera del país, relacionándonos con el Cono Sur, encarando este desafío de sumar las capacidades para saber lo que se nos viene”, reafirmó.

Su discurso concluyó con la firma entre todas las partes de un nuevo convenio de Sistema Chacras en Buenos Aires Sur, donde aparece la novedad de agregar valor a la producción.