El éxito de Australia y la capitalización de los recursos hídricos en SUSTENTOLOGÍA

Gestionar los recursos hídricos para sostener la agricultura, el ambiente y la población es la misión de la empresa australiana Rubicon Water. En #SUSTENTOLOGÍA, el Simposio del Agua II contará con el desembarco de Tony Oakes, Director de Rubicon, quien explicará los métodos para maximizar la eficiencia del recurso finito. 

 Rubicon Water es una compañía que provee soluciones tecnológicas para permitir a los operadores maximizar el uso beneficioso de los recursos de agua disponibles. “Proveemos sistemas que permiten la renovación de infraestructura existente para maximizar la eficiencia de distribución y recuperar volúmenes muy grandes de agua para un uso productivo”. La tecnología consta de automatización inteligente de canales de distribución de agua y medidores de flujo de agua automatizados de alta precisión, esto se detectó a partir del dato de que solo un 37% del agua de los diques llegaba efectivamente a ser aprovechado por el cultivo; hoy por hoy lograron elevar la eficiencia global hasta un 80%.

Según detallan desde Rubicon, la puesta en valor de la compañía tiene un enfoque económico para generar muy grandes volúmenes de agua disponible para la producción agrícola y para otros propósitos beneficiosos. “La adopción de tecnologías para mejorar la infraestructura existente crea grandes economías de agua disponible. El costo de generar más agua disponible es comparativamente bajo relacionándolo con otras soluciones”.

El éxito del sistema australiano

Oakes explica que Australia tiene un progresivo conjunto de acuerdos de administración del agua, “este plan ha sido continuamente transformado desde 1980”. “El gobierno ha establecido políticas que intentan y logran atraer la mayoría de las inversiones en infraestructura, y han usado principios basados en el mercado para tratar y ver el movimiento del agua a los valores de mayor uso. Algunos ejemplos son el desacoplamiento de la tierra del agua y la introducción de sistemas de comercio donde el agua puede ser comercializada entre productores y entre  de cuencas hidrográficas, tanto permanentes como temporales, que permiten proteger a los cultivos más valorados en momentos de escasez y los bajos valores de cultivos de gran escala tales como el arroz, el algodón y el maíz para que se produzcan  cuando hay más agua disponible”.

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Para explicar cuál es la situación de Argentina, la experta Senior en Gobernanza de los recursos naturales, Mónica Gabay estará disertando en el XXVI Congreso Aapresid sobre agua, energía y alimentación. Actualmente ocupa el cargo de asesora de la Dirección Nacional de Planificación y Ordenamiento Ambiental del Territorio del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

En #SUSTENTOLOGÍA integrará el Simposio del agua I: Nexo entre agua, energía y alimentación que se realizará el día jueves en la sala Rizobacter de 16 a 17 junto a Adrián Rodríguez, Jefe Unidad de Desarrollo Agrícola de la CEPAL y Víctor Pochat, Consultor en Gestión y Planificación de los Recursos Hídricos en  IARH.

“Todos sabemos que el agua dulce es un recurso finito que integra un sistema complejo, como son las cuencas hidrográficas. Las demandas crecientes de una población mundial cada vez mayor plantean el desafío de compatibilizar la satisfacción de esas necesidades con un aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. En este contexto, en el Simposio del Agua I vamos a analizar las interrelaciones que existen entre el agua, la energía y la alimentación, elementos vinculados también con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Cuando nos enfocamos en la relación entre agua y energía, no nos limitamos a la generación de energía hidroeléctrica, sino que también examinamos los requerimientos energéticos de la operación de un sistema de riego, la potabilización y distribución del agua en red o la recolección y tratamiento de efluentes, por mencionar algunos ejemplos. En el caso de agua y alimentación, tenemos presente la demanda hídrica para la producción de alimentos y la competencia entre los diversos usos del agua, además de la consideración de la disponibilidad de agua para el ambiente y la posibilidad de aprovechar las aguas residuales, entre otros temas. Cuando nos enfocamos en la energía y la alimentación, nos planteamos estrategias para compatibilizar la seguridad alimentaria con la bioenergía.

Déficits hídricos en Argentina

Gabay asegura que los excesos y déficits hídricos no son una novedad, “pero sí lo es la creciente recurrencia de eventos extremos que exige una gran capacidad de adaptación y medidas apropiadas para mitigar los impactos”. “En este orden de ideas, en Sustentología nos proponemos avanzar sobre las bases para mejorar la eficiencia en el manejo del agua y los arreglos institucionales necesarios para definir roles y responsabilidades tanto en la gestión como en el financiamiento de la infraestructura y su operación”.

Gestión y distribución del recurso

“Necesitamos tener siempre presente el sistema completo, aterrizado en la cuenca hidrográfica como base para la gestión, considerando que trasciende los límites políticos. A partir de allí y sobre la base de una organización participativa que involucre a los actores clave (sector público, privado, sociedad civil y academia) y asigne responsabilidades concretas, se debe elaborar una línea de base para ordenar el territorio que incluya un inventario de canales y obras hídricas existentes en la cuenca y diferencia zonas urbanas y zonas rurales. La gestión debería estar basada en alianzas público – privadas y considerar el valor del recurso, el costo de la infraestructura y su operación”.

“Argentina, al igual que el resto de América Latina, está en un momento muy incipiente de la incorporación de una mirada realmente sistémica del uso del recurso y las interrelaciones que existen entre objetivos de similar importancia que de algún modo compiten entre sí. El desafío de armonizar y optimizar los diferentes usos es la materia central sobre la cual vamos a trabajar en Sustentología”.